La filtración del aceite hidráulico es un proceso fundamental para garantizar el óptimo funcionamiento y la durabilidad de los sistemas oleohidráulicos.
El aceite en un sistema hidráulico cumple una función clave en la transmisión de potencia, la lubricación de los componentes y la disipación de calor. Sin embargo, con el uso continuo, el fluido puede contaminarse con partículas sólidas, agua y otros residuos, lo que puede comprometer el rendimiento del sistema y causar daños severos en los componentes.